En la era en la que nuestra vida social se calibra en imágenes. Donde el selfie es el retrato más usado. Donde un filtro es imprescindible para mejorar cualquiera de nuestras fotos…. Podría parecer que una cámara que solo realiza fotografías en blanco y negro es cosa del pasado. Un recuerdo nostálgico de la época de nuestros abuelos que no tenían más remedio que inmortalizar su vida en blanco y negro porque el color, simplemente, no existía.
Pero nada más lejos de la realidad. Bien sea para realizar fotografías más artísticas o por pura nostálgica, lo cierto es que las fotos en blanco y negro nunca han desaparecido de nuestras vidas. Por ello, no es de extrañar que Leica, uno de los más prestigiosos fabricantes de cámaras fotográficas, siga apostando por aparatos monocromáticos.
El último miembro de la familia Monochrom de Leica es la Q2 Monochrom. La primera cámara digital compacta de fotograma completo que incorpora un sensor monocromo delicado que no ve el color, solo la intensidad de la luz. Sus fotografías son solo en blanco y negro, pero de una nitidez extraordinaria.
Cuenta con una resolución de 47,3 megapíxeles y su objetivo Summilux 28f/1,7 ASPH es extremadamente nítido y rápido. Su zoom digital proporciona distancias focales simuladas de 35, 50 y 75 mm para los archivos JPEG. Mientras que el archivo DNG de la imagen original siempre se conserva con la resolución completa del sensor.
Para garantizar que los fotógrafos tengan un control total sobre sus composiciones, la Leica Q2 Monochrom tiene un visor OLED con una resolución de 3,68 megapíxeles. Permitiendo ver todas y cada una de las profundidades, incluso dentro de los niveles de negro más oscuros, para asegurarse de que la foto se componga exactamente como uno desea.
Su diseño exterior no puede ser más sencillo. Pocos mandos a la vista y un resistente cuerpo de color negro mate con grabados incrustados en un discreto gris y blanco que destaca el compromiso de la Q2 Monochrom con el blanco y negro. Incluso se ha omitido de forma consciente el clásico logo rojo de Leica para enfatizar su monocromía.
Su funcionamiento también es sencillo. Tanto los diales como la pantalla táctil trasera proporcionan una descripción general sencilla y un acceso muy directo a los principales parámetros de disparo. Los menús también se han simplificado, ya que se han omitido todas las configuraciones de color. Mientras que la función de vídeo también ofrece facilidad de uso y cumple con los requisitos más exigentes.
Es perfecta para llevarla siempre encima e inmortalizar cualquier momento. Las duras condiciones ambientales e incluso la lluvia no perturbarán esta cámara tan versátil, ya que está equipada con protección contra el polvo y las salpicaduras.
Leica Q2 Monochrom puede conectarse de forma rápida y fácil a cualquier iPad o Smartphone a través de la aplicación Leica FOTOS. Ello permite a los fotógrafos compartir imágenes inmediatamente desde cualquier lugar e incluso operar la cámara a través de un control remoto desde el dispositivo móvil.
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