A las 23.40 horas del 14 de abril de 1912, un iceberg colisionó con el RMS Titanic, lo que provocó su hundimiento horas más tarde. El trasatlántico británico partió en su viaje inaugural desde el puerto de Southampton con destino Nueva York. Pero, acabó en el fondo del mar a unos 600 kilómetros al sur de Terranova. Desde entonces, la historia del supuestamente insumergible barco ha estado envuelta en leyendas, misterios e incógnitas sin resolver. Posiblemente, porque pocos han sido los que han conseguido ver de cerca sus restos. Hasta ahora.
¿Le apetecería formar parte de una expedición para ver el Titanic y desvelar sus misterios? Ahora puede. OceanGate Expeditions llevará a cabo este verano una serie de misiones sumergibles tripuladas para inspeccionar, documentar y evaluar digitalmente las condiciones actuales de naufragio, a las que cualquiera puede unirse como “ciudadano científicos”.
Estos “ciudadanos científicos” se unirán como especialista en misiones a un equipo de investigadores que cada semana descenderán a los restos del naufragio. Allí escanearán con láser para crear un modelo 3D detallado del barco y de parte del campo de sus escombros, documentarán la vida marina que habita a su alrededor, y recopilarán datos e imágenes para compararlas con expediciones científicas anteriores. Todo ello, con el único propósito de aprender y documentar, sin perturbar el lugar.
Cada una de las misiones de Titanic Survey Expedition tendrá una duración de 10 días, durante la cual los afortunados especialistas en misiones formarán parte de la tripulación. Y, como tal, deberán trabajar como ellos y reunir una serie de requisitos para poder participar en esta aventura: ser mayores de edad, una condición física mínima que les permita acceder a una zodiac en mares agitados, flexibilidad y equilibrio básico, saber adaptarse a la vida en un barco y a los cambios imprevistos de planes.
Si su solicitud es aceptada, formarán parte de una expedición única para conocer uno de los lugares más desconocidos del mundo. Se cree que tan solo unas 200 personas han visto el naufragio en persona. Muchas menos de las que han volado al espacio o escalado el Everest.
Durante los días que dure la Titanic Survey Expedition, tendrán la oportunidad de descender en el submarino Titan hasta el Titanic. Un descenso de 90 minutos hasta los cerca de cuatro kilómetros bajo el nivel del mar en los que se encuentra el naufragio. Una vez allí, pasarán unas tres horas explorando los restos, centrándose principalmente en la sección de proa, la parte más impresionante del buque. Con poderosas luces exteriores se iluminará el fondo marino para poder observar la caverna en la que estuvo ubicada la gran escalera, explorar los restos del puente, encontrar una de sus enormes calderas, así como descubrir los numerosos objetos esparcidos a su alrededor.
El interior del sumergible Titan, con capacidad para cinco personas, está muy bien iluminado y es bastante cómodo. Con comida, bebida y hasta un aseo. Los miembros de la tripulación rotarán los asientos para asegurarse de que todos tengan la oportunidad de sentarse con una vista despejada a través del gran ventanal y observar el pedacito de historia que tienen ante sí.
Los “ciudadanos científicos” elegidos podrán realizar esta aventura solo o en compañía. Pero, lamentablemente, los acompañantes no podrán disfrutar de la experiencia de sumergirse frente al Titanic, tan solo podrán disfrutar de las otras actividades de la expedición.
La cuenta atrás ya ha comenzado. A finales de junio partirá la primera Titanic Survey Expedition. Si siente debilidad por la historia de este buque, quiere conocer sus misterios más ocultos de primera mano y verlo en primera persona, no lo dude. Esta es su aventura!!
© Imágenes OceanGate Expeditions

MARTA PARAREDA
"Periodista, especializada en Comunicación de Moda. Tras pasar por varios medios de comunicación desembarqué en el sector del lujo y rápidamente me cautivó. Mi mayor logro sería que los lectores disfrutaran tanto leyendo como yo lo hago escribiendo"