La ubicación de un hotel del lujo es primordial para satisfacer las demandas de sus exigentes clientes. Bien sea en una playa desierta o en el centro de una ciudad. En un edificio histórico o con un diseño arquitectónico vanguardista. Todo es importante como reclamo para atraer a los huéspedes a sus exquisitas instalaciones.
Uno podría pensar que situar un hotel de lujo en lo que antiguamente fue una cárcel no es el mejor reclamo. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Situado en Cornualles, el hotel The Bodmin Jail se ha convertido en una visita obligada para todos aquellos que buscan exclusividad, relajarse y disfrutar de este bello paraje de Gran Bretaña.
Su historia se remonta a 1779 cuando Bodmin Jail se convirtió en un hito en el diseño de prisiones porque sus celdas eran individuales, tenía áreas sesgadas para hombres y mujeres y disponía hasta de agua caliente, cosa inexistente hasta la fecha. Sus paredes fueron testigo de una oscura historia, repleta de asesinos, violadores y ladrones, en la que se llevaron a cabo hasta 55 ejecuciones. Aunque no todo fue malo. En esta cárcel también fue donde se escondieron las preciadas Joyas de la Corona durante la Primera Guerra Mundial para evitar el expolio. Finalmente, en 1927 cerró definitivamente sus puertas como cárcel, y ahora, casi 100 años después se ha transformado en un bonito hotel de lujo.
Los encargados de la remodelación han sido Twelve Architects. Durante seis años han transformado las oscuras paredes de este presidio en un bonito hotel que mantiene algunas reminiscencias de su pasado. Donde antes había celdas, hoy hay elegantes habitaciones. Lo que albergaba la capilla de prisión, ahora es el restaurante principal. Mientras que el lugar desde donde los guardianes vigilaban a los reclusos se ha convertido en un bonito bar, donde degustar los mejores cócteles y vinos.
Una bonita decoración ecléctica recorre todas sus estancias con colores y texturas inspirados en la piedra de sus paredes. Todas ellas bañadas por la luz de Cornualles, gracias a un gran techo acristalado en el atrio de hotel.
A pesar de la elegante y sofisticada remodelación y de su exquisita decoración, el lugar rezuma un poco de misterio y un encanto intrigante, que el The Bodmin Jail Hotel se ha encargado de potenciar. De hecho, ofrece una experiencia inmersiva a sus visitantes, llamada Dark Walk, que recrea y sumerge al visitante en la historia del edificio y en la experiencia de cómo era estar en esta cárcel durante los siglos XVIII y XIX. Un espacio teatral automatizado de última generación con películas y proyecciones para explicar su oscuro pasado.
Sin duda, un lugar único que ahora vuelve a reescribir su historia y volverá a llenar de recuerdo sus paredes. Si antes eran oscuros y terroríficos, ahora estarán llenas de felicidad, relax y diversión. No solo en el interior del edificio, sino en todo su entorno. Cornualles es un destino que vale la pena visitar. Por sus playas, su historia, su cultura…. Olvídese de que está en una antigua prisión y déjese seducir por los servicios e instalaciones de este magnífico hotel de lujo.
©Imágenes The Bodmin jauil Hotel; Twelve Architects

MARTA PARAREDA
"Periodista, especializada en Comunicación de Moda. Tras pasar por varios medios de comunicación desembarqué en el sector del lujo y rápidamente me cautivó. Mi mayor logro sería que los lectores disfrutaran tanto leyendo como yo lo hago escribiendo"