Es un pájaro, es un avión? No. Es AirCar, un coche que vuela. A priori, podría parecer que se trata de una nueva película de ciencia ficción, de ambiente futurista, en el que el medio de transporte más usado deja la carretera para surcar los cielos. Sin embargo, en esta ocasión es real.
Estamos hablando de AirCar, un automóvil de aspecto muy deportivo que se transforma en una avioneta biplaza en tan solo tres minutos. No es la primera vez que aparece un prototipo de estas características. La diferencia está en que éste ya ha realizado su primer vuelo con éxito y, tras algunas pruebas y certificados más, estará listo para entrar en producción, posiblemente en tan solo seis meses.
AirCar es la visión de Klein Vision y su fundador Stefan Klein. Un piloto con miles de horas a sus espaldas que ha dedicado más de 20 años a convertir su sueño de coche volador en realidad. Lo que inició en 1989 con su tesis de diploma, y tras varios prototipos que no fructificaron, ahora ya es real.
El AirCar está impulsado por un motor BMW 1.6 litros, lo que le da al auto-avión una potencia efectiva de 140CV. Su autonomía de viaje está estimada en 1.000 kilómetros, con una velocidad de hasta 200Km/h, mientras que el consumo de vuelo es de 18 l/h.
Su gran hándicap ha sido el peso. Los automóviles suelen ser muy pesados, mientras que los aviones deben ser ligeros. Klein Vision ha conseguido que AirCar tan sólo pese 1.100 kg. y pueda transportar una carga adicional de 200 kg. más por vuelo.
Pero, ¿ cómo pasa de coche deportivo a avioneta? Tan sólo pulsando un botón, unas alas retráctiles alojadas sobre el auto se despliegan, al igual que la cola plegable. Del mismo modo, se cambia de modo de conducción a modo de vuelo, gracias al ordenador de abordo que opera el sistema automáticamente y bloquea las alas y cola en la posición correcta. A partir de ahí, el avión ya está listo para volar. Eso sí, necesitará una superficie recta de unos 300 metros para realizar el despegue y ser poseedor del carnet de conducir y la licencia de piloto.
Tras las primeras pruebas de vuelo, realizadas en el aeropuerto de Piestany (Eslovaquia), Klein Vision ha anunciado que el modelo inicial será biplaza, pero no descarta crear diseños más grandes, para 3 y 4 plazas, en un futuro cercano.
Cómo encajará este nuevo tipo de vehículo en el organigrama de los transportes actuales es toda una incógnita. La idea es genial y parece el coche ideal para los pilotos de todo el mundo. Sin embargo, quedan unas cuantas preguntas en el aire. ¿Cómo se regulará? ¿Podrá despegar desde cualquier punto o deberá pasar por un aeropuerto y realizar el consiguiente parte de vuelo? Solo el tiempo lo dirá. Lo que está claro es que el futuro ya está aquí y las películas de ciencia ficción que nos han acompañado toda la vida, pronto dejarán de ser una ficción.
© Imágenes Klein Vision